Institucionales
La población censada de Arequipa mantiene una trayectoria ascendente, aunque con ritmos diferentes entre cada periodo intercensal. La población censada en la región, pasó de 916,806 habitantes en 1993 a 1,152,303 en 2007, lo que significó un crecimiento de 25.7%. Posteriormente, el incremento se moderó a 20.0% entre 2007 y 2017, pero volvió a acelerarse hasta 25.6% entre 2017 y 2025, alcanzando 1,736,156 habitantes.
Este comportamiento responde a una combinación de factores demográficos y económicos. Por un lado, el crecimiento natural de la población continúa ampliando el número de habitantes; por otro, Arequipa mantiene una capacidad de atracción asociada a la concentración de actividades económicas, empleo, educación y servicios. Esta dinámica ha estado acompañada históricamente por un proceso de urbanización, Arequipa es uno de los departamentos donde el crecimiento urbano está estrechamente vinculado con un mayor desarrollo económico.
Además, el repunte registrado entre 2017 y 2025 resulta importante porque se produce después de un periodo en el que el crecimiento había perdido intensidad. El aumento de 25.6% implica que la población incorporó alrededor de 353 mil personas respecto al censo anterior, elevando la presión sobre la infraestructura urbana, el transporte, los servicios públicos y, especialmente, la disponibilidad de viviendas.
A ello se suma que el crecimiento poblacional no se distribuye necesariamente de manera uniforme en el territorio, pues las zonas con mayor concentración de actividades y servicios tienden a atraer nuevos residentes. Esta concentración puede intensificar la demanda por suelo urbano y acelerar la expansión de las ciudades, generando nuevos requerimientos de conectividad, equipamiento y servicios básicos. Por ello, el aumento de habitantes constituye también un desafío para la planificación urbana de la región.

Por su parte, el número de casas independientes también se ha expandido de manera considerable. La región pasó de 305,147 viviendas en 2007 a 501,405 en 2017 y a 750,314 en 2025. Esto representa un aumento de 64.3% en el primer periodo y de 49.6% en el segundo, evidenciando que la oferta habitacional ha crecido incluso a un ritmo importante frente al incremento poblacional.
Sin embargo, el dato más significativo no está únicamente en la cantidad de viviendas, sino en el cambio de su composición. Las casas independientes continúan siendo ampliamente predominantes y alcanzaron 750,314 unidades en 2025; no obstante, los departamentos en edificio aumentaron de 9,889 en 2007 a 27,231 en 2017 y 47,298 en 2025. En términos relativos, estos últimos casi se quintuplicaron respecto a 2007, mostrando una expansión mucho más acelerada que la vivienda tradicional.
Esta transformación sucede, en parte, por la necesidad de aprovechar mejor el suelo urbano. A medida que las ciudades concentran población y las áreas disponibles para expansión se vuelven más limitadas o costosas, la construcción departamental permite atender a más hogares en una superficie menor. En el Censo realizado, se identificó una tendencia creciente y Arequipa registra un aumento de 175.4% en los departamentos en edificio entre 2007 y 2017, mientras que para 2025 el crecimiento de viviendas en departamentos creció 73.7%, superando al crecimiento de las casas independientes.
Asimismo, el crecimiento de los departamentos puede estar relacionado con cambios en las preferencias y características de los hogares urbanos. Las nuevas familias, los hogares de menor tamaño y las personas que buscan ubicarse cerca de centros laborales, educativos y comerciales pueden favorecer soluciones habitacionales más compactas. De esta manera, la expansión de los departamentos también responde a una transformación progresiva en la forma de organizar y ocupar los espacios urbanos restantes.
